7 Curiosidades del Dragón de Komodo

Posted by Punto&Fusa

El dragón de Komodo (Varanus komodoensis) es el lagarto más grande del planeta, justamente, de allí su legendario nombre. Si quieres estar a buen recaudo en las islas de Komodo y sus alrededores, evita ponerte cerca de estos inmensos reptiles, pues te aseguro que son depredadores terribles y no se lo piensan dos veces antes de atacar aves, bestias o humanos. Hoy te vamos a contar 7 cosas sobre el dragón de Komodo que te sorprenderán.

7. Un dragón real

Si bien les decimos a los niños que los dragones no existen pues forman parte de la fantasía, la verdad es que en la isla Komodo y algunas regiones de Indonesia y Malasia, habita un extraño tipo de lagarto que le hace gala a su nombre: el dragón de Komodo. Si bien su tamaño y la forma de su cuerpo lo asemejan mucho al mítico animal de los cuentos fantásticos, estos reptiles son muy reales, pueden alcanzar los 3 metros de largo y pesar 90 kilos. No arrojan fuego por la boca, pero son muy fuertes y feroces.

 

6. El dragón de Komodo: el mejor comensal de la zona

Los dragones de Komodo son excelentes comensales. Esto quiere decir que pueden comer cualquier cosa, especialmente animales. Comen pájaros, cabras, ciervos, perros, cerdos y ocasionalmente pueden atacar a los seres humanos. Son voraces y poseen adaptaciones para mantener su dieta diaria. Una de estas bestias puede devorar el 80% de un cuerpo tan solo en una comida. Como dato curioso, digamos que también son caníbales, pueden atacar y comerse a otros dragones, sobre todo si son jóvenes.

 

5. Adaptaciones del dragón de Komodo para la alimentación

Estos grandes lagartos poseen una lengua en forma de tenedor con la cual huelen y degustan los compuestos químicos del aire. De esta manera, pueden saber cuándo hay algún posible manjar cerca. Entonces esperan pacientemente y al llegar sus presas, las atacan con sus poderosas patas, que muestran unas garras descomunales y 60 dientes muy afilados.

 

4. El veneno de los dragones de Komodo

Si una presa ha escapado de un dragón de Komodo, no irá muy lejos. Dichos reptiles poseen un arma secreta: su saliva. En esta se acumulan sustancias que pasan a la sangre de las víctimas y las matan por envenenamiento. No importa cuántos km recorra el animal, el dragón espera tranquilamente hasta que el veneno hace su efecto y entonces rastrea la presa para alimentarse.

 

3. Los dragones de Komodo son inmunes a su veneno

Una salvedad son los propios individuos de su especie, por alguna rara razón que se desconoce, los dragones de Komodo están protegidos contra el veneno de sus semejantes. Los científicos están estudiando su sangre para ver si hallan alguna sustancia que pueda servir como antídoto ante las mordeduras de este gigantesco lagarto.

 

2. Reproducción de los dragones de Komodo

Los dragones de Komodo se aparean entre mayo y agosto. Para septiembre, las hembras fecundadas pondrán alrededor de 30 huevos. Los recién nacidos son muy pequeños e indefensos, pesando 100 gramos y midiendo unos 40 cm. Durante los primeros años, estas criaturas deben vivir en los árboles pues pueden ser devoradas fácilmente por los depredadores o por sus propios congéneres, cuya dieta consiste en pequeños dragones en un 10%.

 

1. Cómo regulan su temperatura

A pesar del fuerte sol de estas islas, los dragones de Komodo se mantienen frescos guareciéndose en sus madrigueras, las que cavan en la tierra usando esas grandes zarpas que poseen. Durante la noche, les sirven para conservar el calor corporal.

Es sorprendente que aún queden en nuestro planeta animales que recuerden la era de los dinosaurios, aquel tiempo en que los reptiles gigantes dominaron el mundo. El dragón de Komodo y sus propiedades son apenas un recuerdo de aquellos lejanos tiempos, y esperemos que no terminen por extinguirse como otras especies. ¿Qué te parecen?

 

Fuente: Vix

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